Summer Gathering

Esta semana nos hemos reunido los happyforcers en la misma ciudad para trabajar de manera conjunta en la evolución de nuestra herramienta. Seguro que ya sabes que en Happyforce no tenemos oficinas, trabajamos de manera deslocalizada y tampoco tenemos horarios rígidos o controles… Por eso el momento de reunirnos es muy especial para nosotros, porque no es algo que hagamos con frecuencia y por tanto apreciamos el valor que tiene estar todos juntos trabajando en el proyecto que nos apasiona.

Después de estos dos días en Barcelona he pensado en cómo esto nos hace parecer diferentes. Soy consciente de que ya con nuestra forma de gestionar la empresa y las personas ponemos en práctica muchas de las iniciativas sobre las que quizás llevas tiempo leyendo (¡y lo que nos queda…!) en artículos que tocan el tema de la experiencia de empleado, la transformación digital o las nuevas formas de trabajar en las organizaciones. Pero volviendo a Madrid me di cuenta que esta diferencia abarca mucho más, y que cuando nos toca el momento de unirnos, en Happyforce también somos distintos.

No organizamos estos eventos para hacer actividades durante uno o dos días en los que fomentar el trabajo en equipo a tope, salir con un subidón y luego llegar a la oficina la semana siguiente y comprobar que toda aquella sensación ha desaparecido. La excursión en kayak donde os ayudáis, el casino virtual donde pasas buenos ratos… En nuestras reuniones el enfoque es otro porque no sentimos esa necesidad de tener que montar actividades para crear equipo en 48 horas y que las personas salgan motivadas. En Happyforce ya creamos equipo los 365 días del año aunque estemos deslocalizados, y hemos logrado crear una relación cercana y un nivel de conocimiento del trabajo de los compañeros que quizás no fuese tan sólido si trabajáramos en el mismo espacio.

Por supuesto, tenemos problemas de comunicación y coordinación, pero no tenemos más de los que otras empresas que funcionan desde una oficina. Los retos son los mismos, pero los gestionamos de manera diferente con una cultura como la que a nosotros nos gusta.

En estos dos días nos hemos dedicado a trabajar, a contarnos qué hacemos, qué necesitamos para mejorar, en qué nos puede ayudar un compañero aunque no sea del mismo departamento o área y a intentar que todos comprendan el trabajo de los demás, porque de esta manera podremos conseguir que Happyforce crezca en la dirección correcta. ¿Y esto cómo se logra? Poniendo en marcha dos cosas: primero, haciendo partícipes a cada una de las personas para que prepare libremente la información que le gustaría transmitir al resto de compañeros sobre su día a día para lograr la implicación de todos. Y segundo, quitándole protagonismo al CEO, que durante estas jornadas se dedica principalmente a escuchar.

Es así que nos encontramos con frases como “Si logramos hacer este desarrollo, haremos más fácil el trabajo de Customer Happiness” o “Cuéntanos cómo es el proceso comercial, para poder aportar más valor al cliente en la venta”; e incluso enterarnos que nuestra responsable de comunicación se preocupa por buscar un curso de copy para que todos los que formamos parte de esta pasión seamos mejores personas a la hora de redactar documentos, realizar presentaciones o preparar charlas. ¿Teme por su puesto si nos ayuda a ser mejores copies? En absoluto. Su enfoque es ayudarnos a que seamos mejores personas para formar un gran equipo, capaces de aportar el mayor valor posible a nuestros clientes.

Me voy con la sensación y la certeza de que en estos dos días no hemos resuelto todas las preguntas que teníamos en nuestra mente, ni tampoco salimos con un plan perfectamente definido en tareas y tiempos…pero no era ese el objetivo de vernos. No pretendíamos hacer actividades sofisticadas de team building para estar en la onda. Lo que queríamos era trabajar juntos en una idea clara de hacia dónde queremos ir, conocernos un poco más como personas, exponer claramente lo que nos preocupa y sacar temas positivos para los próximos meses. Y todo eso lo hemos conseguido, así que misión cumplida.

Me alegra decir que seguimos trabajando en nuestra propia manera de gestionar nuestra organización y cultura, y a partir de esa experiencia poder ayudar a nuestros clientes en ese cambio tan importante al que se enfrentan cada día.

¡Gracias Happyforcers!

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