Pasos para poner una cultura de feedback en marcha en tu empresa

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Para destacar el valor que aporta la cultura de feedback en las empresas, basta con analizar cómo fluye la comunicación entre jefes y empleados un día cualquiera en la oficina: los jefes se dirigen a sus equipos para transmitirles instrucciones, y los empleados les reportan los resultados o les consultan dudas.

Quizá, alguna vez, alguien debió darse cuenta de que las valoraciones no tienen cabida si la información fluye siempre en la misma dirección y con los mismos objetivos: en otras palabras, si todo el mundo se reserva sus opiniones, sugerencias y juicios de valor sobre los aspectos del día a día, ¿cómo se podrán aplicar mejoras en la organización?

Ventajas de aplicar la cultura de feedback en las empresas

Motivación

Cuando un empleado recibe reconocimientos por parte de su jefe, y no solo órdenes (o reprimendas), su motivación crecerá: se sentirá valorado y se implicará más en su trabajo.

De la misma manera, también cabe que los empleados valoren positivamente a sus jefes. ¡Todos necesitan que su esfuerzo sea reconocido!

Rendimiento

Puede que todos piensen que están haciendo bien su trabajo, pero como dice el dicho castellano, «cuatro ojos ven más que dos«. A veces es necesario que, desde fuera, otros proporcionen sus puntos de vista de cara a mejorar el desempeño de su trabajo.

Las críticas constructivas son de gran valor para quienes estén dispuestos a escucharlas: si alguien hace ver a otra persona qué procesos pueden cambiarse o qué actitudes debería modificar, le estará haciendo un gran favor.

Confianza

Las «conversaciones de pasillo» no se pueden evitar, pero podrían ser realmente constructivas si se les da la forma adecuada y se dirigen a quienes realmente necesitan escucharlas.

Al existir estos nuevos cauces de comunicación, todo el que tiene algo que decir es libre de decirlo sin temor a sufrir represalias o a «caer en el peloteo«; por lo tanto, se mejora notablemente el ambiente humano de la empresa.

¿Te gusta lo que estás leyendo?

¡Suscríbete a nuestro newsletter por más!

banner_mails

Pasos para crear una cultura de feedback

No todos los feedbacks son apropiados

Un feedback cumple realmente con su función si la valoración se ciñe al entorno laboral, dejando aparte las críticas personales: las opiniones deben responder al desempeño profesional de cada uno, y no entrar a valorar cuestiones privadas.

Hay que poner un cuidado especial a la hora de realizar las valoraciones: no se trata de crear un espacio para que la gente se desahogue y «se despache a gusto«, criticando a los jefes o a los compañeros, sino de implantar una especie de mesa redonda en la que todos se expresan libremente con afán de construir, no de destruir a nadie.

Empezar desde la cima

Los jefes ostentan una posición privilegiada sobre los empleados en todas las empresas, pero también sobre ellos recaen mayores responsabilidades, lo que significa que deben ser los primeros en predicar con el ejemplo a la hora de implantar una cultura de feedback: son ellos quienes deben tender la mano a la plantilla y darle motivos para participar en este proceso de implantación.

¿Qué se consigue con esto? Pues, por un lado, ganarse la confianza de sus equipos; por otro, crear el modelo a seguir por el resto de la organización.

Aprender a encajar las críticas

Para gestionar las críticas que contengan aspectos que deben cambiarse o mejorarse (lo que se conoce como feedback negativo), hay que hacer acopio de entereza, madurez, asertividad y «mano izquierda», tanto para realizarlas como para encajarlas.

En este aspecto, el papel que juegan el orgullo y el amor propio es crucial; hay que tener en cuenta que se trata de ayudar a mejorar, no de herir a nadie ni que nadie se sienta herido.

Continuidad

Por último, el feedback no ha de ser «flor de un día«. Es muy importante que esta dinámica se haga oficial y permanezca en el tiempo, para permitir un escenario de mejora continua.

Esta tarea debe ser planificada junto con el resto de las tareas de la plantilla con una periodicidad adecuada: ¡ni todos los días, ni una vez al año!

 

La cultura de feedback permite optimizar el rendimiento colectivo, mejorar el ambiente laboral y motivar a los trabajadores. Tanto empleados como jefes pueden crecer personal y profesionalmente, simplemente escuchándose y ayudándose mutuamente.

¡Muchas gracias por la lectura! Para conocer más artículos sobre feedback pulsa aquí 🙂  dfef

¡No te vayas sin descárgate nuestra ilustración resumen sobre feedback!

descarga

Lectura recomendada