¿Qué es equidad, diversidad e inclusión en el lugar de trabajo?

La idea de diversidad e inclusión en el seno de las organizaciones empresariales es un concepto claramente en alza. Más allá de las buenas intenciones y los principios teóricos, tiene mucho que aportar para la mejora de los resultados concretos. Pero para ello hay que entender de qué hablamos exactamente y cómo utilizarlo en nuestro favor.

Es precisamente lo que pretendemos en este texto: explicar de forma sencilla (y breve) qué es la idea de diversidad e inclusión en el ámbito empresarial, por qué implementarla, cómo hacerlo y qué beneficios podemos obtener. ¡Vamos allá!

Diversidad e inclusión en la empresa: ¿por qué merece la pena?

Empecemos con una definición estándar: el conjunto de misión/visión, estrategias y prácticas de la empresa encaminadas a apoyar la diversidad y fomentar la inclusión con el objetivo de obtener ventajas comparativas.

Dicho esto, conviene diferenciar entre una cosa y otra. La diversidad no es sino un hecho: todos somos, en cierta medida, diferentes. La inclusión, por otro lado, es la voluntad de integrar a todas las personas, con sus diferencias particulares, en un todo mayor, nuestra organización o empresa.

Además, cabría añadir una tercera idea a este tándem que resulta igualmente importante: la equidad, entendida como un trato no basado en las diferencias, como la posibilidad de que cada persona contribuya y se desarrolle en igualdad de oportunidades sin que esas diferencias se conviertan en un lastre.

¿Qué tiene de bueno la diversidad para una empresa? Hemos dicho que somos diferentes; eso implica diferentes capacidades, talentos, sensibilidades, enfoques, actitudes. La inclusión pasa por saber incorporar esta diversidad de forma constructiva para, mediante el bienestar de los miembros del equipo, alcanzar nuestros objetivos organizacionales.

Retos y estrategias: la equidad es la clave

Bajo este concepto de diversidad e inclusión en la empresa se recogen toda una serie de estrategias organizativas, pero también unos cuantos retos. Nadie dijo que fuera fácil. La “fórmula mágica” de la inclusión te la dan en este artículo científico, pero aplicarla en cada caso tiene su miga.

Los retos principales que se abordan pasan por buscar un equilibrio entre uniqueness (sensación de ser únicos) y belongingness (sensación de pertenencia), y la equidad es el punto de partida ideal para jugar con ambos elementos.

Personas distintas formadas en filas y vestidas igual
Ni lo intentes…

Lógicamente, cada caso es un mundo, pero estas serían las estrategias básicas de la diversidad y la inclusión basadas en la equidad:

  • Empieza por creértelo: ser diferente no implica ser ni mejor, ni peor.
  • Regulaciones aparte, el reclutamiento se basa en el talento, no en la diversidad en sí misma.
  • La diversidad no es solamente de género o de raza; también el talento y los objetivos son diversos. ¡Escucha todas las perspectivas!
  • Ser equitativo no es ser salomónico, ni tratar de tener a todos contentos en todo momento.
  • Mostrar abiertamente que se aprecia la diversidad y se busca la inclusión es igual de importante que hacerlo. Ya sabes, lo de la mujer del César…
  • Como en muchos otros aspectos de la organización empresarial, es importante monitorizar los cambios, comprobar si las medidas que se toman tienen un impacto positivo.

¿Qué resultados cabe esperar?

Aquí viene lo bueno. Parece probado que apostar por una inclusión equitativa tiene su recompensa.

Desde el punto de vista de la creatividad y la innovación, es evidente que un equipo con miembros con trasfondos diferentes puede ofrecer perspectivas diferentes que, si se conjugan adecuadamente, pueden dar mucho de sí al conjunto (es decir, a la empresa y a cada uno de sus integrantes).

Además, resulta más fácil generar una cultura de empresa más rica y más sólida, así como una comunicación más abierta y un compromiso más estable. Esto redunda en unas altas tasas no solo de retención, sino también de atracción de talento; un factor esencial en el panorama laboral del presente y de las próximas décadas.

Aspectos más prosaicos (pero para nada menos importantes) como la ampliación de las cuotas de mercado o un acceso a mano de obra mejor cualificada también parecen directamente relacionados con los procesos de inclusión equitativa implementados en las empresas que ya se han puesto manos a la obra.

La inclusión en la empresa es más una necesidad que una opción

A día de hoy, todo esto del D&I empresarial no es algo que se pueda elegir, sino una exigencia de la dinámica laboral y organizacional. No te quedes atrás…

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