Por qué es importante el reconocimiento de empleado en época de estrés

Cuando estábamos a punto de cumplir un año del confinamiento nos preguntábamos cómo el reconocimiento de empleado en época de estrés nos puede ayudar a las personas. Hoy, con lo que llevamos a la espalda, pensamos… ¿acaso existe alguna época sin estrés?

Así, aunque hace tiempo que dejamos atrás términos en su momento tan de moda como el de «fatiga pandémica», somos cada vez más conscientes (empresas, líderes y responsables de RRHH, pero también los empleados) de que las consecuencias físicas y psíquicas de los contextos estresantes hacen mella en nosotros.

Todos estos factores tienen un impacto directo en nuestras vidas, en cualquiera de los ámbitos, incluido el laboral, en nuestros niveles de estrés y en términos de capacidad de afrontamiento. Cómo gestionar el estrés en los equipos y organizaciones es siempre la gran pregunta, con las dificultades añadidas por los cambios tecnoeconómicos y las nuevas formas de trabajar (por ejemplo, de tener que hacerlo en remoto en muchos casos).

Habitualmente la responsabilidad se coloca sobre el equipo de liderazgo o de RRHH, esperando que sean ellos quienes tengan la varita mágica para atajar o mitigar este impacto. Sin embargo, así se pierden otras herramientas complementarias que son muy útiles, como el trabajo con las redes de apoyo.

Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza. Si algo hemos aprendido tras miles y miles de años dando vueltas por aquí es que necesitamos de una manada para poder sobrevivir y que el factor social es clave en nuestro desarrollo. Lamentablemente, en la empresa a veces olvidamos la potencia que tiene el grupo. En este artículo te explicamos por qué el reconocimiento de empleado es importante en las épocas más difíciles.

Pero, ¿qué tiene que ver el factor social y la red de apoyo en la gestión del estrés?

Recordemos que el estrés es la respuesta biológica y automática que prepara al cuerpo para luchar o escapar de un peligro. Este sistema, además, no distingue de peligros reales o situaciones peligrosas que estemos recordando o anticipando.

Cuando este proceso de estrés empieza a funcionar, nuestro cuerpo “apaga” todas las funciones y procesos no esenciales y trabaja con la amígdala y las extremidades para garantizar nuestra supervivencia. Perdemos capacidad para responder a problemas complejos, perdemos creatividad, alteramos nuestro metabolismo y tenemos problemas digestivos, de sueño, inmunológicos y un largo etcétera.

La amígdala está relacionada con la detección de estímulos peligrosos, pero además de activar la respuesta del estrés, se encarga de aportar el tono emocional a nuestras experiencias y genera las memorias emocionales. La buena noticia es que también existen hormonas y neurotransmisores que son capaces de inhibir su función, como la oxitocina.

La oxitocina, ¡a trabajar!

Además de estar presente en el parto y en la lactancia, nuestra amiga la oxitocina tiene una influencia directa en el estrés, en la conducta social y procesos mentales complejos como:

  • «Optimización» de la comunicación no verbal: nos fijamos más en expresiones de felicidad y menos en las de enfado.
  • Aumento de la empatía: mejora nuestra capacidad de relacionarnos con los demás.
  • Fortalecimiento de la solidaridad grupal: hace que estemos más dispuestos a ayudar y apoyar a los demás.
  • Refuerzo de las relaciones: nos empuja a contar con los demás miembros del grupo y a buscar ayuda.
  • Beneficios en el sistema cardiovascular: ayuda a las células del corazón a regenerarse, es anti-inflamatoria y nos ayuda a relajar los vasos sanguíneos. Nos ayuda, en definitiva, a recuperarnos del estrés.
reconocimiento de empleado

Reconocimiento de empleado: ¿cómo puede ayudar HappyForce?

Por supuesto, la oxitocina no aparece solo en los partos, la lactancia y el contacto cercano a través de los abrazos, como es de suponer. El trato humano, la conexión con otras personas (y de ahí gran parte de lo mucho que nos gusta estar enganchados a las redes sociales), sentirse admirado y el reconocimiento de los demás, todo esto genera oxitocina.

Segregamos oxitocina debido a la conexión con otras personas, y la oxitocina nos conecta aún más con estas. Las personas que generan más oxitocina son más felices, y son más felices porque se relacionan mucho mejor. Es un círculo vicioso, vale, ¡pero estupendo!

Atiende, que esto es importante:

Cuando nos acercamos a los demás…

… estamos liberamos una gran cantidad de oxitocina y, por tanto, la respuesta al estrés es más saludable y nos convertimos en un equipo mucho más cohesionado.

Esta es una de las razones más poderosas por la que el reconocimiento, no solo de líderes a empleados sino también entre empleados, debe ser una prioridad en las organizaciones.

Compartir, ayudar, reconocer y agradecer nos hace mejores, pero no por creencias tipo happy flower, sino porque nos hace más tribu: nos ayuda a fijar y fortalecer redes de apoyo que nos permiten mitigar los efectos negativos del estrés, nos vuelve más resilientes en nuestra organización y nos da cohesión de equipo como otro punto de apoyo personal y colectivo.

Y, en el ámbito de la empresa, todo esto se vehicula con más facilidad de lo que pudiera parecer, utilizando una sencilla herramienta como Happyforce y con unos cuantos clics. ¡Habilita el reconocimiento de empleado en tu organización y mide su efecto en el estrés!

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