¿Qué es el reskilling?

La contratación de nuevos empleados no siempre surte los efectos deseados: la gran cantidad de nuevas profesiones que están aflorando en el mercado laboral dificulta la tarea de atraer talento a la empresa. ¿Qué alternativa hay para garantizar que sigamos contando con profesionales cualificados? El reskilling. O, en otras palabras, reconvertir a nuestros trabajadores para que ocupen otros puestos diferentes a los suyos.

Qué es el reskilling

Atendiendo a la definición que hemos anticipado en la introducción, podría entenderse el reskilling como un simple cambio de roles en la empresa: como no encuentro a nadie para cubrir esta vacante, quito a un empleado de otro departamento y le pongo a cubrir este puesto.

Hay algo de verdad en esta afirmación, pero quedarse en ella para definir el reskilling le roba mucho significado: consiste en una estrategia de desarrollo profesional centrada en el trabajador, de la cual la empresa se beneficia indirectamente.

Dicho de otro modo, sí: consiste en cambiar de puesto a los empleados, pero no sin antes haberles facilitado acceso a recursos formativos para que adquieran las competencias requeridas por el nuevo puesto.

¿Por qué es importante?

En un país con una tasa de paro tan alta, ¿tenemos razón al afirmar que alguna empresa va a encontrar dificultades en cubrir sus vacantes? Pues sí: un informe elaborado por el Foro Económico Mundial augura que el 27 % del empleo global en 2022 estará compuesto por profesiones emergentes. De esas cuya experiencia o cualificación no se encuentra fácilmente en los currículos actuales, y que están profundamente influenciadas por las nuevas tecnologías.

Frente a situaciones en las que no hay garantía de concluir un proceso de selección satisfactoriamente, la idea del reskilling es reciclar a los trabajadores para que puedan ocupar puestos o cargos distintos a los que han venido desempeñando habitualmente en la organización.

Reskilling vs. upskilling

En el ámbito profesional, es muy común encontrarnos con profesionales con dos perfiles bien diferenciados: están los «expertos» (altamente cualificados en una materia, y con un conjunto muy homogéneo de competencias) y los «generalistas» (los que presentan competencias menos especializadas pero de áreas más diversificadas).

Mientras que el upskilling es la estrategia que persigue mejorar el perfil profesional de un trabajador en la misma línea de su rol habitual, el reskilling está orientado a dotarle de competencias adicionales para que pueda desempeñarse exitosamente en otro puesto diferente al suyo.

Cuál es el objetivo y sus beneficios

El objetivo real del reskilling es fomentar el desarrollo laboral de los empleados, aunque su origen pueda estar motivado por la dificultad de encontrar candidatos lo suficientemente cualificados para desarrollar las funciones inherentes a las nuevas vacantes. Además:

  • Su implantación es menos costosa de lo que parece para las empresas y los gobiernos: el gasto de capacitar tecnológicamente a los empleados es un 25 % inferior a los beneficios que generará este nuevo perfil profesional.
  • Favorece el desarrollo laboral de los trabajadores, puesto que al introducirse en programas internos de reciclaje y aprendizaje, estos obtienen nuevos conocimientos y competencias que complementarían su perfil profesional, y les convertirían en trabajadores más cualificados.
  • Fomenta la retención del talento en la empresa, porque esta se beneficiaría de un empleado más competente y versátil, pudiendo flexibilizar sus procesos de reclutamiento y selección.

Cómo impulsar el reskilling en tu empresa

  1. Diseña un plan de formación. Estudia las necesidades de tu negocio, analiza el mercado en el que te mueves y prevé de cuánto tiempo disponen tus empleados para formarse.
  2. Conoce a tus trabajadores. Detecta sus puntos fuertes y débiles para que el programa de reskilling sea lo más eficaz posible.
  3. Fomenta la conciliación familiar. Si tus empleados van a tener que hincar los codos y aprender cosas nuevas, eso les supondrá un coste en cuanto a tiempo: pónselo fácil y ayúdales a conciliar sus horarios.
  4. Promueve la mentoría interna inversa. Aprovecha a tus empleados más jóvenes para que ayuden a los más veteranos a ponerse al día con las últimas tendencias tecnológicas.

Si consigues implantar un buen plan de reskilling en tu empresa, podrás a la vez reconvertir a tus empleados para ocupar puestos difíciles de cubrir, y beneficiarte de empleados más versátiles y cualificados. La formación que reciban, además, les servirá para siempre en sus desarrollos profesionales.

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