Humor en el trabajo, ¿indispensable para el bienestar laboral?

No se nos ocurre una mejor manera de empezar a reflexionar sobre humor en el trabajo que acudir a los clásicos:

Ha quedado claro nuestro posicionamiento, ¿no? Estamos convencidos de que, para el empleado, trabajar y ser feliz es posible; para la organización; y de que la organización tiene mucho que ganar con empleados felices.

El bienestar laboral depende directamente de la cantidad y calidad del humor que seamos capaces de desarrollar como empleados, líderes y organizaciones en nuestro entorno de trabajo. Y, sin embargo, sigue habiendo muchas reticencias al respecto; ¿por qué?

Humor en el trabajo y optimismo corporativo

En el trabajo ocurre como en cualquier otra faceta de la vida de la gente: una perspectiva cómica, risueña, divertida, graciosa en definitiva, hace las cosas más llevaderas.

Si nos fijamos un poco más de cerca, un enfoque humorístico de la realidad tiene unas características que en recursos humanos estamos siempre buscando y promoviendo como locos. Por ejemplo:

  • Retroalimenta un estado de ánimo positivo y entusiasta.
  • Genera actitudes de atención y motivación.
  • Refuerza los vínculos sociales.
  • Atenúa situaciones conflictivas y estresantes.
  • Proyecta una imagen atrayente, inspiradora.
  • Fortalece la autoestima y la resiliencia.

No son de esas cosas que se dicen por decir, para rellenar; puedes profundizar un poco más en los aspectos psicológicos del humor aquí y aquí.

Por cierto, no hace falta llevar el humor al trabajo, porque hace tiempo que está allí, como en cualquier otra faceta de nuestras vidas. Otra cosa es tratar de incorporarlo a nuestra identidad corporativa, convertirlo en una pieza más de nuestra imagen de marca empleadora, acuñando un nuevo concepto: el optimismo corporativo.

¿A favor o en contra?

La verdad, hay mucha gente que esto del humor en la organización no lo ve nada claro. Por ello, hay al menos un par de razones por las que conviene aclarar a qué nos referimos con humor en el trabajo:

  1. Téngase en cuenta que venimos de una cultura del trabajo en la que el desempeño está disociado de la felicidad y que usa el término “serio” como sinónimo de “calidad”, “entrega” o “profesionalidad”. Nosotros no; se puede ser serio y al mismo tiempo un empleado deleznable, ¿o no?
  2. Por otro lado, no hay que confundir humor con buen rollo y cachondeo, o con ese vacuo optimismo que viene del “autoayudismo”. No, no se trata de ver las cosas de color de rosa, de risoterapia de 10 a 10.15 o de poner en el despacho un poster de un gatito diciendo “tú puedes”.

Y no, tampoco se trata de imponer el optimismo de arriba hacia abajo, así de buenas a primeras, salir de una reunión diciendo “a partir de ahora somos optimistas; ¡ríase, González!”. No. Interiorizar y hacer de la visión humorística de la realidad una parte de nuestra identidad es un trabajo lento y cotidiano con un objetivo empresarial muy concreto: conseguir que la experiencia de empleado sea satisfactoria de una manera más auténtica.

humor en el trabajo

Liderar, comunicar, reconocer, retroalimentar con humor

Si estás investigando “en serio” (ja, ja) las conexiones entre bienestar laboral y humor, encontrarás consejos más específicos en nuestro webinar “Optimismo y humor en el trabajo” (muy divertido, por cierto). Manuel Feijóo, Ángel Largo y Mitchell Álvarez tratan temas como saber elegir el momento para implementar una perspectiva humorística o el papel de las dinámicas lúdicas o gamificadas.

El humor en el trabajo es una herramienta poderosa en aspectos tales como el liderazgo, la comunicación, el reconocimiento y el feedback, elementos básicos en la gestión organizacional actual cuando trabajamos con personas. Su contribución puede medirse de manera fiable analizando la situación antes y después de introducir cambios.

Eso sí, como cualquier herramienta, hay que saber usarla adecuadamente. Cabe usar mal el humor si resulta ofensivo, humillante o pesado. Si hemos de retener una sola idea, que sea esta: usa el humor para incluir y para avanzar hacia un objetivo común, no para separar y dispersar esfuerzos.

Siempre, el lado brillante de la vida         

Síntoma de inteligencia y creatividad, motor vital y elemento social aglutinador, el humor no puede quedarse en casa, fuera de la empresa; la felicidad en el trabajo depende en gran medida de ello.

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