Salud mental en el trabajo, ¡cuidémosla todos los días!

Ya se sabe que los “días de” están ahí no tanto para celebrar algo como para recordarnos que hay una problemática que necesita una mayor atención por parte de todos. Hoy, 10 de octubre, es el Día Mundial de la Salud Mental, y desde Happyforce queremos centrar el tiro en la cuestión de la salud mental en el trabajo que tan de cerca nos atañe a todos.

El objetivo general está claro: favorecer el bienestar emocional de los miembros de tu organización. Esto es así no solamente porque la mala salud mental tenga un impacto negativo en las personas e indirectamente en el negocio, sino porque el bienestar emocional nos ayuda a tener organizaciones más saludables, más atractivas, más eficientes y más productivas.

Una definición y unos cuantos datos

Aunque es difícil dar una definición unívoca de la salud mental, la OMS se refiere a ella como el estado de equilibrio entre una persona y su entorno que permite alcanzar un bienestar y una buena calidad de vida. En el terreno laboral, sería el estado mental en el que una persona es capaz de enfrentar las situaciones de estrés laboral y desarrollar sus capacidades.

LA OMS estima que en torno a un 15 % de los adultos en edad de trabajar sufren un trastorno mental en algún momento de sus vidas. En términos económicos, esto supone (a escala mundial, cada año) la pérdida de 12.000 millones de días de trabajo solo por ansiedad y depresión, con costes que suman un billón de dólares en términos de productividad.

Desde la perspectiva de las organizaciones, esto hace evidente la necesidad de actuaciones específicas que favorezcan el desarrollo de estrategias de detección, diagnóstico, intervención y apoyo a los empleados libres de estigmas y orientadas a favorecer su desarrollo profesional e integral. Aquí tienes un excelente resumen de la situación.

Los principales riesgos

Hoy en día se tiende a ver la salud mental en el trabajo en una dinámica continua entre florecimiento y languidecimiento. Es decir, todos estamos expuestos en nuestro trabajo a riesgos para nuestra salud mental. Evidentemente, la lista es larga y varía en función de numerosos factores. La Unión Europea destaca los siguientes, asociados directamente al puesto de trabajo:

  • Contenido del trabajo
  • Carga laboral, horarios y ritmo de trabajo
  • Función dentro la organización
  • Entorno y equipo
  • Relaciones interpersonales en el trabajo
  • Cultura organizativa
  • Desarrollo profesional
  • Violencia y acoso
  • Mecanismos de control

Además, la UE señala otros factores socioeconómicos de alto impacto en la salud mental en el trabajo, que trascienden hasta cierto punto a la propia organización. Entre ellos estarían los relacionados con la legislación (laboral o sobre salud y seguridad en el trabajo) o con el mercado laboral (ingresos, tipo de contrato, seguridad frente al desempleo, etc.).

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«17 Million» de William J. Doan, fuente: www.cleavermagazine

Medidas de evaluación, prevención y protección

¿Hay algo que puedan hacer las organizaciones para favorecer la prevención y la protección de la salud mental en el trabajo? Por supuesto, muchísimas; ¿cuáles? Eso depende (como siempre) de cada organización y cada persona. En términos generales, estas serían las tres “áreas” en las que trabajar:

  1. Evaluación. Una auditoría que establezca los riesgos presentes y probables así como su gravedad, determine las intervenciones y analice el impacto de las mismas. En este sentido siempre es recomendable involucrar a tu gente y mantener una comunicación constante, fluida y bidireccional con ella.
  2. Prevención. La mejor apuesta que puede hacer la organización. Se trata de eliminar y reducir los riesgos psicosociales en el trabajo, realizar acciones de concienciación y formación, etc. Ten en cuenta que muchas acciones que no están directamente relacionadas con la salud mental si tienen un impacto positivo en ella.
  3. Protección. Estamos ya en el nivel de la mitigación de los efectos del malestar mental o psicosocial. Debemos facilitar y participar en el tratamiento de los síntomas, en la recuperación, rehabilitación y retorno al trabajo. Y esto es aspectos como la protección física y el diseño del trabajo, pero también en la cultura organizacional.

¡La buena salud mental en el trabajo no es opcional!

Coloca a las personas en el centro de tu organización y estarás en el camino adecuado para promover la salud mental de tu talento.

Imagen de portada: Ádám Pálvölgyi en Pexels

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