De cómo la inteligencia artificial revoluciona la HR tech

Hace apenas una década, el concepto HR tech era… ni estaba ni se le esperaba, excepto en los cerebros más preclaros. Hace un lustro, se reducía un software informático más o menos pesado de tipo HRMS para gestionar nóminas o a plataformas de reclutamiento bastante elementales, para qué engañarnos.

Sería la pandemia la que generó el caldo de cultivo para la adopción del cambio. Es decir, los desarrollos rompedores ya estaban ahí, pero no se habían popularizado porque las organizaciones no habían sentido la necesidad profunda de ellos. Hoy hay un protagonista imparable en ese desarrollo, llamado inteligencia artificial, que nos cambia la vida también en recursos humanos.

El impacto de la inteligencia artificial en la gestión de personas

Para empezar fuertecito, vamos a señalar tres puntos de impacto de esta tecnología disruptiva en la gestión de recursos humanos que ya están cociéndose, y que demuestran que no nos hemos pasado con el título de este artículo:

  • En la contratación (bien hecha), la IA habilita una toma de decisiones de nuevo cuño basada en una evaluación de más objetiva de las competencias y que a la vez minimiza los posibles sesgos cognitivos tan típicos de nosotros, pobres humanos.
  • En la identificación de patrones, los análisis predictivos de desempeño laboral guiados por algoritmos basados en aprendizaje profundo permiten medir lo impensable, asignar roles de manera más eficiente y anticipar las necesidades de formación individuales.
  • En la personalización de la experiencia del empleado (vital en el nuevo horizonte del trabajo), la Máquina nos ayudará a adaptar programas de desarrollo y reconocimiento según las preferencias individuales, mejorando la motivación y la fidelización.

Como vemos, la esencia del gran salto en HR tech está en la capacidad de predicción, que permite tomar decisiones mejor fundadas. Como de costumbre, el punto de partida primordial son los datos, que deben ser no solamente muchos, sino de calidad; esto es, si tienes un flujo de datos regular y propio de tu organización, todo será más preciso y adecuado.

Herramientas y aplicaciones de IA en la gestión de talento

Ya te decimos que la inteligencia artificial ya está implantada en el horizonte HR tech y a pleno rendimiento… Bueno, o casi; porque, conforme vamos utilizando más las herramientas basadas en IA, más fácil es descubrir sus limitaciones (piensa en ChatGPT, por ejemplo). Pero el caso es que hay cosas realmente buenas por ahí. Por ejemplo:

  • tl;dv es un grabador de reuniones de video basado en IA. ¿Y ya está? Pues sí. La cosa es que es bueno, porque (como leemos aquí) los desarrolladores han entendido el alcance (grande, pero no infinito) de la IA en cultural fit, NPL y análisis de sentimiento.
  • Workforce Manager vendría a ser la “digievolución” del clásico HRMS: mucha automatización, todo muy integrado y además yendo un paso más allá, porque los datos se tratan con machine learning con ánimo predictivo. Aquí te lo venden.
  • Viva. Tal vez la herramienta centrada en EX más conocida que existe (seguramente porque pertenece a SatanásMicrosoft), esta plataforma pretende abarcar todos los aspectos de la experiencia de empleado y utiliza para ello inteligencia artificial.
hr tech 2

El futuro de la IA en RRHH y su influencia en la felicidad laboral

Los tiempos adelantan que es una barbaridad, ¿dónde vamos a ir a parar? Este combo de frases hechas nos lleva a tratar de vislumbrar (predecir no nos atrevemos) la intersección entre HR tech, inteligencia artificial y felicidad laboral.

Si tuviéramos que apuntar en una dirección para que la IA nos ayude a ser felices en el trabajo, sería sin dudarlo la de no perder nunca el toque humano. Bien está que ayude en gestión de tiempo, distribución de tareas o incluso diseño de formación, pero desde una perspectiva emocional, las personas necesitamos a otras personas. Somos así de caprichositos.

Pero ojo, que también hay posibles efectos negativos (cómo no), en especial en estas fases tempranas en las que la IA es lista, pero no tanto como nos creemos. De hecho, el gran problema (privacidad y tratamiento de datos aparte, que no es moco de pavo) está en que puede reproducir desde la base nuestros errores en forma de sesgos.

Imagen de portada: Peiry Herrera en flickr

Lectura recomendada