¿Qué es la felicidad sostenible en el trabajo desde la perspectiva del liderazgo?

Lo difícil no es llegar, lo difícil es mantenerse. Este viejo adagio también es de aplicación en el ámbito de la gestión de talento y el bienestar en el trabajo; ¿es posible generar una felicidad sostenible en el trabajo? ¿Cómo mantener altos estándares y niveles de felicidad laboral a lo largo del tiempo?

El tema nos gusta tanto que le dedicamos el webinar Happy Talks del 31 de enero de 2024 con Andrea Carroll, directora de desarrollo organizacional en Lean Solutions Group. El webinar se tituló «Liderazgo 2024: transformando culturas para una felicidad laboral sostenible”. Y aquí tienes algunas de las ideas que aparecieron en el mismo.

Un talento feliz es una organización sostenible

Existe una barrera psicológica invisible pero realmente fuerte en muchos altos directivos que activa sus alarmas cuando se habla de bienestar laboral, que podríamos resumir en un “y luego, ¿qué?”. Es decir, si conseguimos llevar a nuestra fuerza de trabajo a buenos niveles de bienestar, ¿podremos seguir aumentando esos niveles de bienestar indefinidamente? Es un planteamiento erróneo.

¿Qué hace que la felicidad laboral sea sostenible? Que pueda mantenerse a lo largo del tiempo de manera eficiente; es decir, que esa felicidad contribuya tanto al bienestar de los empleados como a la rentabilidad de la organización (aquello del shared value), no a que los números muestren un crecimiento constante y continuado.

Te lo decimos como expertos en medición de la felicidad laboral: la felicidad sostenible en el trabajo no pasa por obtener puntuaciones cada vez más altas; se trata de que el ecosistema organizacional funcione de forma satisfactoria para todas las partes. Solo así conseguiremos tener una proyección de futuro viable, sólida y positiva.

Liderazgo transformacional para un mundo en transformación

¿Qué pinta el líder en todo esto? Bueno, partiendo de la doble base de que esto del bienestar laboral es uno de los puntos débiles en la mayoría de las organizaciones y de que en el contexto (no solo laboral, sino social, económico y hasta existencial) que nos ha tocado vivir lo único que permanece es el cambio, la gestión de ese cambio es a la vez la tarea, el objetivo y la competencia número uno de los líderes.

Pero, ¿qué hay que transformar? No hablamos de valores, procesos o herramientas (eso para otro día); en términos de felicidad sostenible en el trabajo, ponemos el foco en la transformación de las relaciones interpersonales para:

  1. superar la perspectiva a corto plazo de mantener el statu quo (algo más propio del liderazgo transaccional) y
  2. sacar lo mejor de cada cual y obtener resultados significativos mediante la introducción de cambios significativos.

El nuevo panorama del trabajo en entorno digital viene a completar esta transición del liderazgo. Pero esto tiene poco que ver con el empleo de nuevas tecnologías. Se trata más bien de implementar estrategias de liderazgo distintas, orientadas a abrazar el cambio más que a temerlo, evitarlo o frenarlo. Ahí aparecen nociones como liderazgo humanista, liderazgo transparente, liderazgo de servicio o… liderazgo de proximidad.

felicidad sostenible en el trabajo 2

Relaciones significativas y “liderazgo de proximidad”

Porque el triángulo que forman rendimiento, productividad y rentabilidad, aunque a veces lo olvidemos, es más que nada el producto de las relaciones interpersonales dentro y fuera de la organización. Las interacciones humanas están en el meollo, y como líderes debemos saber qué conseguimos (o no) con esas interacciones y cómo gestionarlas.

Hemos bautizado (aunque no somos ni mucho menos los primeros, ojo) a este estilo de liderazgo como “liderazgo de proximidad” porque sitúa en primera línea esas interacciones “de tú a tú”. Igual de importante: favorece y facilita que el talento humano prospere (thrive) y aporte valor en un contexto de confianza y transparencia mediante un cuidado de las personas lo más personalizado posible y contemplando especialmente los aspectos emocionales del desempeño profesional.

La cercanía es la condición indispensable para que aparezcan (y tengan continuidad) los vínculos emocionales entre las personas que forman la organización; dichos vínculos emocionales, articulados en interacciones interpersonales, articulan estrategias que juegan con la confianza, la transparencia, la inspiración, la autonomía, la iniciativa, la motivación, el compromiso… Elementos todos ellos indispensables en el panorama laboral actual.

¿Habrá organizaciones sin felicidad sostenible en el trabajo?

A medio y largo plazo, apostamos a que no. ¿En qué nos basamos? En mediciones objetivas y en análisis de resultados. ¡Apúntate!

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