El papel de la inteligencia emocional en la cultura de felicidad organizacional

Puede parecer a primera vista que estas dos cosas no pegan ni con cola, pero solamente para los no iniciados en el concepto de felicidad en el trabajo. De hecho, las interconexiones entre cultura de felicidad organizacional y desarrollo de la inteligencia emocional están en la base de los proyectos empresariales que más proyección de futuro han tenido.

En esta entrada nos proponemos sencillamente presentar la relación entre ambas cosas y centrar el foco en cómo se influyen mutuamente de manera positiva; y cómo esto influye, también de forma positiva, en todos los actores implicados (empleados, líderes y organización).

¿Cómo se relacionan IE y felicidad?

Seguramente no haga falta insistir demasiado en el peso específico del componente emocional en la felicidad. Las emociones están presentes en factores afectivos, relacionales y cognitivos, intervienen en nuestra capacidad de regulación de las mismas, y hasta influyen en nuestro concepto de felicidad y bienestar.

Si atendemos a los que podríamos considerar los pilares de una cultura de felicidad organizacional de las que nos gustan, y que bien podrían ser:

  • Un liderazgo que incluya las emociones de manera efectiva.
  • Unas relaciones interpersonales basadas en la comprensión mutua.
  • Una resolución de conflictos proactiva y constructiva.
  • Una comunicación abierta, con mecanismos empáticos.
  • Una promoción general del bienestar, también en sentido emocional.

Si observamos, como decíamos, estos pilares, es fácil apreciar que en el entorno laboral las emociones no son solo un “complemento” en aspectos clave como los que acabamos de mencionar; están en la base de una cultura corporativa en la que damos a la felicidad todo el valor que tiene.

¿Qué se consigue incluyendo las emociones en la cultura corporativa?

La inclusión del bienestar emocional en el trabajo como parte fundamental de la cultura corporativa genera una de esas sinergias tan estupendas que tanto valoramos en gestión de talento: desde la cultura corporativa se promueve la inteligencia emocional, que a su vez refuerza esa cultura de felicidad organizacional, y así…

De una manera más inmediata y tangible, podemos esperar tres efectos visibles de esta sinergia (si los medimos a analizamos de forma fiable antes y después, claro) tanto en los empleados como en los líderes:

  • Mejor gestión emocional: pueden manejar sus emociones de manera más efectiva para obtener sus objetivos laborales.
  • Mejor capacidad comunicativa:pueden comunicarse de manera empática con mayor eficacia y precisión en contexto laboral.
  • Mejores relaciones interpersonales: pueden construir relaciones positivas que contribuyan a un mejor desempeño laboral.

Esto facilitará tanto el florecimiento de los empleados como su arraigo en la organización (interesante para evitar una rotación indeseable y generar mayores niveles de compromiso), y por otro lado, que la propia organización se desarrolle con mayor solidez y obtenga mejores resultados. ¡Una situación win-win de libro!

cultura de felicidad organizacional 2

¿Cómo se entrena la inteligencia emocional?

A efectos prácticos, hablar de inteligencia emocional en el ámbito laboral es hablar de gestión de emociones. Resumimos aquí los que serían los factores clave en una sesión de entrenamiento de inteligencia emocional:

  • Un modelo de liderazgo y un ambiente de trabajo propicios son absolutamente necesarios para sumar y no restar.
  • La regulación y el afrontamiento de emociones son las técnicas específicas a trabajar con más ahínco.
  • La definición de acciones concretas es necesaria (será por cursos, los del pope Goleman u otros…) para líderes y para empleados.

Es sumamente recomendable, al menos en los primeros momentos, que contemos con formación específica en la materia. Desde luego los líderes necesitan desarrollar habilidades de coaching, aunque sean rudimentarias; pero también es muy conveniente ayudar a nuestros empleados a “abrir los ojos” a la necesidad de cultivar la faceta más inteligente de las emociones.

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