El ser humano y la máquina; datos, análisis y decisiones en selección de personal

A la altura de 2024, los desarrollos tecnológicos de inteligencia artificial, en su doble vertiente de herramienta de empoderamiento y de promesa de salvación, nos han colocado en una encrucijada. En recursos humanos y en concreto en selección de personal, también: ¿la IA es aliada, herramienta o sustituta de la IH?

El dilema está en cómo podemos, debemos o nos conviene recurrir a la inteligencia artificial en reclutamiento en nuestra organización. Desde nuestra perspectiva, creemos que podemos ver el proceso como una serie de fases; y que en algunas de ellas la participación de la IA ofrece grandes ventajas, pero en otras el criterio humano debe prevalecer. Vamos a verlo haciendo un recorrido a la inversa, comenzando por la fase de decisión.

La decisión, una cuestión de conciencia

En este comentario del psicólogo y director de RRHH Javier Cantera, muy al hilo de lo que tratamos hoy aquí, se reflexiona sobre lo que podríamos llamar “la última frontera” de la inteligencia artificial: la conciencia. Para entendernos, la conciencia tiene cuatro componentes:

  • Autorreconocimiento: es la capacidad para reconocer nuestra propia existencia, nuestro estado y nuestros actos.
  • Autorresponsabilidad: es la noción de responsabilidad (sentir la obligación de un determinado comportamiento ante una situación).
  • Autoenjuiciamiento: es la facultad de emitir juicios de valor (de forma independiente) sobre los actos propios y ajenos.
  • Autopercepción emocional: se trata de una reflexión sobre los propios actos que incluye aspectos emocionales.

Cantera, que engloba estos cuatro componentes dentro de la introspección, constata un alto nivel de evolución de la máquina en los dos primeros aspectos. Es decir, la inteligencia artificial se reconoce y se responsabiliza de sus decisiones y actos, pero falla el componente de juicio ético de valor y el componente emocional.

Por eso, no podemos (¡ni debemos!) pedir a la máquina que decida por nosotros (al menos de momento). Y no solo por aquello de no pedir peras al olmo, sino por una cuestión de estrategia empresarial. Resumiendo: en selección de personal, la decisión debe seguir siendo humana.

El análisis, cuanto más objetivo mejor

¿Quiere esto decir que debemos dejar la IA al margen de la selección de personal? Ni mucho menos. Quiere decir que debemos darle el lugar que le corresponde, el más adecuado, donde mejor va a rendir. Es en la fase de análisis donde debe ayudarnos la máquina.

La objetividad analítica que puede brindarnos la IA es nuestra mejor baza para depurar nuestros procesos de selección hasta límites que nunca imaginamos, desde la elaboración de perfiles hasta el onboarding, pasando por la predicción de tendencias. Pero una cosa es que nos diga cuáles son los candidatos ideales, y otra es que los contrate…

Lejos de ser perfecta, la IA es capaz de hacer análisis mucho más objetivos y mucho menos sesgados que la inteligencia humana. Con el input adecuado, la máquina calcula, “piensa” (con muchas comillas, es una falsa analogía) y llega a conclusiones con mucha mayor precisión que nosotros, y en muchísimo menos tiempo, y con volúmenes de datos muchísimo mayores.

selección de personal 1

Al final, todo se basa en los datos

Hablando de datos, llegamos al principio de este asunto del papel de la IA en selección de personal; porque al final es de lo que se trata todo, de datos. Si queremos tomar buenas decisiones, podemos apoyarnos en los análisis de la inteligencia artificial; pero para que esos análisis tengan un fundamento sólido, ¿qué necesitamos?

Eso es: datos, datos a mansalva, y datos de calidad. ¿Qué se entiende por calidad en los datos? Que sean precisos, íntegros, coherentes, comparables, relevantes, auditables y demás. Esa calidad es el santo grial del big data y la gran dificultad para aterrizarla en los negocios, que se encuentran en contexto reales con datos de todos los colores.

La moraleja final sería: reúne buenos datos, alimenta con ellos tu inteligencia artificial y, a partir de su análisis, tú decides. En cuanto a obtener esos datos en el contexto de gestión de personas y felicidad laboral, no hace falta que te digamos cómo…

Datos de calidad, análisis máquina, decisión humana

En última instancia, cómo hacer una buena selección de personal en 2024 pasa por incorporar sabiamente la inteligencia artificial al análisis; y deja la estrategia en manos humanas…

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