Tu casa es la nueva oficina

Tras el inicio de la pandemia, han ido sucediendo los meses y parece ser que, lo que parecía una medida de emergencia ante los confinamientos y las restricciones a la movilidad, ha tomado forma hasta consolidarse como una alternativa real al trabajo presencial. Vamos a analizar qué es el teletrabajo y cómo funciona esta nueva forma de trabajar.

Qué es el teletrabajo

Siendo muy generalistas en la definición, podemos decir que el teletrabajo no es sino una reorganización de los recursos de la empresa para que los empleados desarrollen sus funciones desde un lugar distinto al centro de trabajo habitual. Es decir: trabajar en cualquier otra parte que no sea la oficina «de siempre».

Para que se pueda implantar el teletrabajo, obviamente las funciones profesionales deben ser susceptibles de ser «teletrabajadas»: entendemos estas funciones como las que pueden realizarse íntegramente con un ordenador, una conexión a Internet, un software y, normalmente, un teléfono.

El trabajo en remoto es, a todos los efectos, análogo al trabajo presencial en cuanto a regulación legal, y a efectos de la vinculación entre la empresa y el trabajador, si bien este nuevo escenario ha traído consigo nuevos aspectos normativos.

Por ejemplo, podemos mencionar el derecho a la desconexión de los trabajadores, destinado a respetar los límites de sus jornadas laborales, o la necesidad de que en el contrato laboral se formalice expresamente el acuerdo de teletrabajo.

No obstante, el Estatuto de los Trabajadores, en su decimotercero artículo, recoge las condiciones que definen el teletrabajo (denominado en su texto como trabajo a distancia): esencialmente, se estipula que esta modalidad de trabajo se realizará en el domicilio del trabajador o en un lugar que éste elegirá libremente.

Teletrabajo

Nuestra casa como nueva oficina: cómo funciona el teletrabajo

La idea del teletrabajo es bastante simple: consiste en seguir trabajando exactamente igual que como se hacía en la oficina, pero sin estar allí físicamente.

Eso sí: la empresa será la encargada de proporcionar al trabajador las herramientas necesarias para que pueda teletrabajar, como son el equipo informático (que comprende el ordenador y los programas) y el teléfono, si procediera.

Importante: la política del BYOD (Bring Your Own Device), en virtud de la cual los trabajadores ponen sus dispositivos personales a disposición de la empresa, nunca ha sido ni será obligatoria, ni con teletrabajo ni sin él, salvo que ambas partes la pacten expresamente.

Además, las disposiciones legales que rigen el teletrabajo no restringen el lugar desde el que se tiene que trabajar: simplemente, al trabajador se le exime de la obligación de acudir presencialmente al centro de trabajo habitual.

Cuáles son las modalidades de teletrabajo

Trabajo en domicilio

Evidentemente, la opción más elegida por los empleados es convertir su hogar en su nuevo centro de trabajo, adaptando y reorganizando las estancias para trasladar la oficina a su domicilio.

Si un hogar no cuenta con las condiciones adecuadas para que el trabajo se desarrolle (buena conexión a Internet, libre de ruidos o personas convivientes que entorpezcan el trabajo), el trabajador puede elegir realizar sus funciones desde otro lugar (por ejemplo, un espacio de coworking).

Trabajo en Telecentro

En algunos casos, la empresa puede habilitar una oficina distinta a la habitual (y al domicilio particular del trabajador) a la que el empleado acudirá presencialmente para desarrollar su trabajo.

Surge siempre de un acuerdo entre las dos partes, y en la práctica es una versión híbrida del trabajo presencial y remoto: dependerá de cuánta gente trabaje en ese espacio, y de la naturaleza de la actividad desarrollada.

Trabajo Móvil

Esta forma de teletrabajo, también pactada entre empresa y trabajador, alterna las modalidades presencial y remota: las funciones profesionales se desarrollan algunos días a distancia, y otros días desde el centro de trabajo.

Es quizá la opción más aceptada para implantar el teletrabajo: muchas empresas han optado por establecer un sistema de turnos para preservar la distancia de seguridad en sus instalaciones, y así combinar ambas modalidades.

Es complicado que, a estas alturas, haya quien no sepa qué es teletrabajo, pero quizá no todos sepan cómo funciona esta nueva forma de trabajar. Lo que está claro es que instalar la oficina en casa trae consigo desafíos y ventajas al mismo tiempo, tanto para las empresas como para los propios empleados.

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