Capital psicológico, ¿recurso laboral imprescindible en la fuerza de trabajo?

En las empresas siempre estamos, por lo que sea, a vueltas con el capital. Pero cuando llegamos al rubro del capital psicológico, normalmente nos miramos unos a otros como buscando respuestas… Probablemente estén en tu departamento de gestión de talento, y seguramente te interesen muchísimo.

En esta entrada de nuestro blog nos detenemos en esta noción que hace furor en nuestro campo y que sin embargo sigue siendo una gran desconocida para la mayoría. Así que te contamos qué es, por qué lo necesitamos dentro de las organizaciones y cómo detectarlo, valorarlo y fomentarlo.

¿Qué es el capital psicológico?

¿Te suena lo de la psicología positiva de Seligman? Pues en este contexto, Fred Luthans desarrolló este concepto de capital psicológico (o PsyCap), definido como un conjunto de recursos psicológicos de carácter positivo que el individuo emplea en contextos desafiantes. El punto de partida es el comportamiento organizacional positivo (en inglés, POB), o sea, implementar conductas individuales que redunden en un mejor rendimiento de la organización.

Más precisamente, este “constructo secundario” está compuesto por cuatro elementos que componen las siglas HERO (“héroe”) en inglés:

  • Esperanza (hope): perseverar en el logro de objetivos, redireccionando estrategias cuando sea necesario.
  • Autoeficacia (efficiency): tener confianza para realizar los esfuerzos necesarios para realizar tareas retadoras.
  • Resiliencia (resiliency): mantenerse firme ante las adversidades, con flexibilidad para adaptarse e insistir.
  • Optimismo (optimism): hacer atribuciones positivas de causalidad ante hechos presentes y futuros.

Además, el modelo de Luthans comprende estos criterios como capacidades operativas basadas en evidencias, diferenciables, medibles y entrenables, con un impacto en las actitudes, conductas, rendimiento y bienestar (Luthans 2017). Es decir, que son como herramientas que los empleados pueden utilizar para mejorar su situación y sus resultados.

¿Por qué ayuda a las organizaciones a crecer?

De forma que el capital psicológico puede verse como uno de los principales recursos de una organización para crecer partiendo del “talento psicológico” de su fuerza de trabajo. En otras palabras, si activamos el capital psicológico de nuestro talento, nuestra organización saldrá beneficiada en su conjunto.

El “flechazo” que vemos hoy en día entre la gestión organizacional y la psicología positiva se sustenta precisamente sobre la idea de que lo psicológico no tiene por qué centrarse exclusivamente en el malestar o la enfermedad, sino que activar actitudes psicológicas “buenas” genera conductas proactivas, saludables y efectivas, lo que conduce a mejores niveles de bienestar laboral y, por ende, mejores resultados.

Vemos una vez más que todo gira en torno a la felicidad en el trabajo en la gestión organizacional actual. Y se entiende tal vez mejor que no se trata de hacer una especie de happywashing para quedar bien, sino de implementar políticas de gestión de talento basadas en teorías científicas contrastadas; y en datos, ¡siempre en datos!

capital piscológico 2

¡Detéctalo, evalúalo y foméntalo!

Existen muchas herramientas para medir el capital psicológico (PCQ, CPC, OREA, Ipsicap…). De todas formas, el punto de partida es siempre una evaluación cuantitativa que tiene en cuenta tanto elementos objetivos como la autopercepción de los empleados en términos físicos y emocionales. La combinación de ambas mediciones te permitirá evaluar con precisión la situación.

En la tabla 2 del artículo fundacional de Luthans (2004, pág. 8) tienes una lista completa de las técnicas para gestionar y desarrollar cada uno de los aspectos del capital psicológico. En cierta medida tienen que ver con la regulación emocional de los propios empleados, pero también apuntan las estrategias que puede implementar la organización.

¿Y cómo se hace eso? Las acciones pueden ir desde los ejercicios de coaching hasta las políticas organizacionales, pasando por prácticas de empoderamiento y autoliderazgo o programas de formación y reskilling. Eso depende, como siempre del perfil de cada organización, su situación presente y sus objetivos de futuro.

¡Apúntate a la gestión psicológica!

Happyforce es tu partner tecnológico para implementar prácticas de medición de felicidad en tu empresa. Plantéanos tu caso ¡y vemos cómo podemos ayudarte!

Lectura recomendada