Encuestas de empleado: ¿lo sabes o lo supones?

¿Qué haríamos sin las encuestas de empleado? Pues ya te lo decimos nosotros: liderar nuestras organizaciones dando palos de ciego. Por raro que pueda parecer, es algo que todavía ocurre con cierta frecuencia, y eso que mira que es fácil preguntar a tu gente cómo están, qué les preocupa y cómo podrían mejorarse las cosas…

En esta entrada recordamos el valor intrínseco de la medición de la felicidad mediante encuestas, una tarea más difícil de abordar (de manera satisfactoria) de lo que parece… Pero que ofrece a quien sepa aplicarlas con criterio una autentica mina de informaciones valiosísimas, de primera mano y siempre disponible.

Ellos lo saben…

¿Qué piensan y sienten tus empleados realmente? ¿Lo sabes, o lo supones?

  • ¿Creen que la organización es mejor que hace un año?
  • ¿Se sienten seguros arriesgando dentro de su equipo?
  • ¿Consideran que el feedback que reciben les ayuda a ser mejores?
  • ¿Son capaces de conciliar su vida profesional con la personal?
  • ¿Qué tal gestionan el estrés?
  • ¿Recomendarían a otras personas trabajar en la empresa?

Cuando nos planteamos estas y otras preguntas cuando utilizamos una de las muchas encuestas de bienestar laboral que existen es porque ya nos hemos dado cuenta de:

  1. que es importante comprender estas cosas para armonizar el bienestar y el crecimiento de los empleados con los recursos, estrategias y objetivos de la organización;
  2. que no es fácil, más bien imposible, tomar decisiones bien fundadas si no tenemos datos sólidos, medibles, comparables y, a fin de cuentas, significativos sobre la materia.

Pero “la materia” es a veces tan etérea… No obstante, en muchos sentidos nuestros empleados son nuestra mejor fuente de información, en particular sobre su propia percepción de la organización y de su situación en la misma. Estas percepciones, por subjetivas que puedan ser, tienen un peso enorme en su bienestar y, ojo, también en sus decisiones.

¡…y están deseando contártelo!

Puede sonar desesperante que la única perspectiva sobre felicidad en el trabajo que valga sea la del interesado, porque a primera vista puede parecer poco tangible y de muy difícil acceso. La buena noticia es que no es así.

  • Existen métodos diseñados específicamente para recopilar, tratar y evaluar informaciones subjetivas. Bingo, hablamos de las encuestas de empleado.
  • Tus empleados están más que dispuestos a compartir esos datos; de hecho, suele resultar motivador: a todos nos gusta que nos escuchen.

La cuestión es encontrar la forma de hacerlo de manera que:

  1. Las preguntas sean pertinentes, claras y precisas.
  2. El formato y el canal inciten a la participación (que sean “atractivos” y accesibles).
  3. La información que obtengamos sea útil y manejable.
  4. El esfuerzo tenga un impacto real; si la opinión de tus empleados no va a tener ninguna repercusión en tus acciones, para eso no te molestes en hacerlas…

Si no cumplimos con estos principios, nos encontraremos con la típica encuesta laboral llena de generalidades y obviedades, sin conexión con la realidad, aburrida hasta el mareo y hasta contraproducente; puede llegar a tener un impacto muy negativo en la participación o en la fiabilidad de las respuestas, y por tanto en su efectividad real.

encuestas de empleado 2

Las encuestas de empleado perfectas son cortas, precisas y a medida

¿Cómo podemos aprovechar el potencial de la poderosa herramienta que son las encuestas de empleado? Nada como diseñar nuestras encuestas de empleado a medidas, sea una encuesta de pulso o una encuesta puntual sobre un asunto concreto. Es la única manera de asegurarnos que estamos tratando el tema que nos interesa (sea general o específico).

Y no hace falta que sean ni encuestas tan complejas como esta (que pondría en un aprieto al responsable de recursos humanos más bragado, ni esas encuestas repetitivas, trabajosas o sin mucho sentido para el empleado. Las mejores encuestas son las que van al grano, con las preguntas adecuadas y que apetece responder porque se refieren a la realidad laboral del encuestado.

Nosotros podemos ayudarte a hacer tus encuestas, desde la definición de los objetivos al análisis de los datos, pasando por la formulación de las preguntas y el establecimiento de las opciones de respuesta; y por supuesto, cuidando el formato de presentación y habilitando formas ágiles de gestionarlas. Pero lo más importante: creándolas a la medida de tu organización para detectar sus fortalezas y debilidades y facilitarte la toma de decisiones fundadas en conocimiento.

¡Para que lo sepas!

No supongas que tu talento está genial si no sabes por qué lo estás perdiendo…

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