¡Llévate el Yellow Day al trabajo!

¿Cómo íbamos, en Happyforce, a dejar pasar el día más feliz del año sin dedicarle una entrada en nuestro blog? Así que hoy, 20 de junio, te contamos qué es eso del Yellow Day, sus “fundamentos” y cómo podemos inspirarnos en el concepto para mejorar el día a día de los empleados en nuestras organizaciones.

¿El día más feliz del año?

El Yellow Day surge como una respuesta al concepto de Blue Monday, el día más infeliz del año según la fórmula del psicólogo británico Cliff Arnall; una fórmula más que discutible y discutida, basada en principios más marketineros que científicos. Sea como sea, aquí te la dejamos para que saques tus propias conclusiones:

O + (NxS) + Cmp / T + He

Donde:

  • O: actividad al aire libre
  • N: tiempo en la naturaleza
  • S: Socialización potencial
  • Cmp: Recuerdos positivos infantiles
  • T: temperatura
  • He: vacaciones

Una fórmula que, para empezar, solo es válida para la mitad del planeta (pregunta si eso en el Hemisferio Sur por la temperatura y las horas de luz), malo. Pero en realidad lo importante es la intención que hay detrás: recordar las variables que podemos considerar factores de felicidad con cierta lógica y sin ánimo de exclusividad.

Los factores de la felicidad, en el trabajo

Nuestra pregunta sería si podemos tomarnos en serio la lógica subyacente en el ámbito laboral, es decir, si podemos tener en cuenta esos factores para favorecer la felicidad laboral. La respuesta es un gran sí: esos factores tienen un impacto real en nuestro bienestar en el trabajo.

  • Actividades al aire libre: es verdad que los ritmos biológicos cambian con el número de horas de luz, y que tendemos a “activarnos” y sentirnos más positivos cuando los días son más largos.
  • Tiempo en contacto con la naturaleza: las actividades outdoor, principalmente de ocio, son un elemento importante en un modo de vida saludable y, por ello, en la regulación y gestión de las emociones.
  • Socialización: unas relaciones interpersonales positivas dentro del ámbito laboral son un factor clave en el bienestar de los empleados desde la perspectiva de la inteligencia emocional.
  • Recuerdos positivos: dejemos de lado si provienen de la infancia o no; lo cierto es que nuestras experiencias pasadas y cómo las percibimos condicionan nuestras actitudes presentes.
  • Temperatura: digamos que sí… Pero sin pasarnos. En el puesto de trabajo, es evidente que una temperatura apropiada es, en términos de ergonomía, un elemento importante.
  • Vacaciones: Ahí le hemos dado. A quién no le hacen feliz unas vacaciones… Saber administrarlas es importante para optimizar tanto el bienestar laboral como el rendimiento dentro de la organización.

De todas maneras, para que el Yellow Day fuera completo de verdad tendríamos que incluir en la ecuación otras nociones igualmente importantes, o más:

  • Reconocimiento y gratitud
  • Autonomía y autoliderazgo
  • Feedback y personalización
  • Conciliación y flexibilidad
yellow day 2
Photo by Polly Kiersten at Wikipedia

Acciones para celebrar el Yellow Day en el trabajo

Dicho lo cual, podemos aprovechar que el Tajo pasa por Toledo y usar el Yellow Day como la mejor excusa para implementar acciones en nuestras organizaciones que nos ayuden a subrayar la importancia de la felicidad en el bienestar y el rendimiento, tanto a nivel individual como organizacional. Por ejemplo:

  • Merienda de empresa en el campo: la ocasión perfecta para conjugar una actividad al aire libre con un poquito de afterwork lejos del bar de la esquina.
  • Programa de deportes de exterior: promueve elcontacto con la naturaleza facilitando a los empleados sesiones deportivas (senderismo, kayak, yoga, etc.).
  • Actividades de teambuilding: el objetivo dequedadas, gamificaciones grupales y similares es siempre fortalecer las relaciones interpersonales.
  • Programas de mindfulness: no podemos modificar los recuerdos, pero sí convertirlos en herramientas de bienestar mediante técnicas de atención plena.
  • Encuestas sobre ergonomía: no solo sobre la temperatura, por supuesto, pero pregunta a tus empleados qué cambiarían para trabajar con más confort.
  • Vacaciones “obligatorias”: asegúrate de que tus empleados esquivan el burn-out negociando descansos personalizados.

Ante todo, una cuestión de actitud

Hay para quien todos los días son amarillos y para quien todos son lunes azules; nuestra tarea como gestores de talento humano es saber por qué y cómo orientarnos hacia la felicidad organizacional.

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