5 formas de preguntar a tus empleados “¿cómo estás?”

¿Te ha pasado ese de que quieres preguntar a tus empleados por su estado de ánimo y no te sale nada más que un sencillo “¿qué tal?”? Si es delante de la máquina de café, ni tan mal. Si es cuando estás preparando una encuesta del departamento de gestión de personas, entonces regular.

No es por afán de originalidad, sino de efectividad: una formulación creativa de los enunciados de las preguntas de las encuestas puede ser clave. Pero no, no se trata de elegir entre el “¿cómo están ustedes?” y el “¿qué tal andamios?”. Se trata de ser conscientes del efecto de las preguntas en el preguntado, y de que la elección de las palabras puede marcar las respuestas de forma radical.

Preguntar a tus empleados: ¿la intención es lo que cuenta?

Hum, pregunta trampa, ¿eh? Por un lado, no: lo que cuenta es la información que obtengamos en cuanto al bienestar en el trabajo percibido por cada empleado. Es más, la pregunta fundamental puede declinarse en otras para ampliar el rango de informaciones, por ejemplo:

  • Variable temporal: ¿te sientes mejor o peor que hace una semana?
  • Variable grupal: ¿cómo está el clima laboral en tu equipo?
  • Variable autorreflexiva: ¿tu estado de ánimo influye en tu rendimiento?

Es decir, que el objetivo prioritario es realizar un mood tracking laboral digital (o sea, un registro de emociones pero monitorizado y orientado al trabajo) con una herramienta específicamente diseñada como Happyforce.

Pero por otro lado, sí, la intención también cuenta, y parece ser que bastante. Es decir, que el estado afectivo de una persona se ve modificado por el hecho de prestarle atención y reflexionar sobre él. O sea, que (simplificando al extremo) el mero hecho de preguntar a tus empleados cómo se sienten hace que estén más felices, al sentir que nos preocupa su bienestar; es lo que aquí llaman “dividendos de la dopamina”.

5 preguntas para una encuesta de pulso

Para que este tipo de encuestas de pulso sean eficaces necesitamos, entre otras cosas, preguntas atractivas que inciten a pensar y responder con honestidad. La formulación y otros detalles formales tienen su importancia…

Las normas básicas para que vaya bien:

  • nada de preguntas orientadas, del tipo “¿a que la mesa de pin pon te hace feliz?” o “¿cómo de majete es el jefe?”;
  • ofrecer siempre una respuesta en escala (de 1 a 5, de “nada” a “mucho”, de “muy de acuerdo” a “nada de acuerdo”, etc.);
  • realizar la(s) pregunta(s) con una frecuencia regular para poder establecer un seguimiento.

Y ahora, 5 propuestas para preguntar lo mismo (o casi) de distintas formas:

¿Hasta qué punto sientes que eres respetado dentro de la organización?

Como ves, la formulación es deliberadamente vaga; no explicita quién respeta, sino el respeto percibido, subjetivo. Por supuesto, puedes ajustar la terminología, pero la noción de “respeto” apunta hacia tres aspectos clave de la motivación: autonomía, reconocimiento y sentimiento de pertenencia.

¿Sientes que tu trabajo te realiza y te anima a desarrollarte profesionalmente?

Esta apunta a la encrucijada entre el terreno de la realización personal a través del trabajo y el horizonte de desarrollo profesional, porque es un elemento prioritario en la percepción del bienestar laboral; si nuestro trabajo nos llena y tenemos opciones de crecer, todo va bien.

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Mural de Daniel Johnston en Austin TX (photo by Lorie Shaull at flickr)

¿Con cuál de los siguientes estados de ánimo te has sentido más identificado esta semana?

Las posibles respuestas serán cinco estados de ánimo distintos, planteados intencionadamente para señalar puntos débiles y flacos. O podemos, por ejemplo, plantear solamente estados “negativos” (tristeza, aburrimiento, enfado, etc.) para detectar los síntomas de un problema específico. Importante, como siempre, plantear un marco temporal.

¿Te sientes en sintonía con la cultura/el propósito de la empresa?

Siendo la cultura corporativa y el propósito organizacional los elementos rectores no solo de nuestra actividad operativa sino también de nuestras estrategias de recursos humanos, es importante medir esta sintonía para poder plantear acciones que la refuercen.

¿Cómo te sientes cuando piensas en tu trabajo?

Una pregunta abierta cualitativa, aparte de ser un ejercicio de escucha activa en toda regla, siempre es reveladora. Aunque es difícil extraer información cuantitativa de estas cuestiones, sí permiten análisis significativos, en especial actualmente con herramientas de procesamiento de lenguaje natural.

¡No te quedes con la duda!

Como siempre decimos, preguntar es de sabios; y saber hacer las preguntas adecuadas en los momentos adecuados, más todavía.

Imagen de portada: Nancy White en flickr

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